Cuentos No Madrileños

Ya era muy tarde de La noche. A mi lado había una pequeña garrafa con café para que cortárseme el efecto del sueño y ella é mi única compañera en aquel noche en mi pecha de escritor. l Para empezar esa narrativa, recuérdese que era una viernes caliente del verano de un año cualquier, pelo menos siete décadas del pretérito cuando tomo en diestra a la pluma escribir más una vez porque los bolígrafos serán instrumentos para el futuro, pero uno de mis cien billones de neuronas hace cuestionamiento… – ¿Escribir sobre o qué? El micro universo de mi ser está en constante...


























































