Inventar para aprender

El movimiento maker llegó para quedarse, de la mano de una tribu cada vez más amplia de personas convencidas de que la mejor manera de aprender es hacer (y, si es posible, desarmar y volver a armar). Para integrar conocimiento y acción, tienen magníficos aliados: los fablabs, la informática física y la programación. Los recursos son infinitos y están casi al alcance de la mano: de hacer títeres con medias, lana y botones a programar robots futboleros; de reutilizar materiales descartados a crear diseños propios para fabricar objetos 3D; de armar figuras con papel y cinta adhesiva a...


























































