Contacto

Hoy en día, la humanidad se posiciona en dos principales actitudes individuales: los que creen en “algo trascendente” y los que rehúsan o ven con indiferencia a esta “muleta de la condición humana” cuyas eventuales pruebas, manifestaciones o testimonios consideran como simple proyección de la mente, alucinaciones o fenómenos por explicarse un día. Personalmente no hago gran diferencia entre un ateo y un creyente cuando en ambos existen bondad, respeto a la vida, equidad, gusto en servir, hermandad y curiosidad por la verdad. Es un estado vibratorio muy parejo. Lo que hay de muy...


























































