El Derecho, creación de Roma. Meditaciones universitarias de un Académico
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El texto de este libro reproduce íntegramente mi Discurso de ingreso en la Real Academia de Doctores de España y también la contestación, en nombre de la Real Corporación, del Académico Excmo. Sr. D. José Manuel Cuenca Toribio.Mi inicial Título era: “El Derecho creación de Roma”. Intentaría demostrar cómo es imposible hablar de Derecho sin referirse a Roma. Tanto en su génesis, como en su evolución a través la historia de la ciencia del Derecho y también en su actual realidad normativa, jurisprudencial y doctrinal.Roma, pueblo capital en la Historia de la humanidad, transmite al mundo muchas de las realidades que perduran en nuestros días 238. El latín -origen de nuestras lenguas romances-, conocimientos y descubrimientos en agricultura, así el arado, ingeniería civil y militar, arquitectura, el calendario, su sistema numérico, las vías de comunicación, el abastecimiento de las aguas, el arte de la guerra, la organización del territorio, pero, sobre todo, son el Derecho y la romanización -entendida como civilización del mundo por entonces conocido-, sus dos grandes legados.Por lo que se refiere al Derecho son imperecederos sus moldes de organización jurídica y política del individuo y la sociedad. Así, su Derecho privado, regulador del cúmulo de circunstancias sociales, familiares y patrimoniales del individuo en su relación con los otros miembros de una comunidad y con los que no pertenecen a ella, con plenos derechos, pero viven bajo la misma; y su Derecho público, que establece los distintos órganos de ejercicio del poder político y regula las relaciones del individuo con los entes públicos. Fragmentos extraídos de la obra
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