Enrique Arturo Diemecke

La voz de Enrique Arturo Diemecke fluye en la escritura de José Ángel Leyva como un caudaloso y apacible río de experiencias y saberes. No es la anécdota, es el sueño convertido en pasión, lenguaje de una conciencia de sonidos y de imágenes. Diemecke nos da una lección de oficio, de entrega total a la música. Aquí se cuenta la historia de un director de orquesta como se narraría la biografía de un cosmonauta o la de un novelista, de un explorador o de un científico; es un recuento, sí, de vivencias, pero sobre todo es una enseñanza de vida, de lealtad al lenguaje que le da...


























































