De nostalgia y desarraigo

Cada año, con más alegría y aceptación, reflexiono sobre el encuentro de culturas que provoca la migración. La actitud de la sociedad que recibe al inmigrante determina, en gran medida, su proceso de integración o de exclusión. La sociedad receptora también se enriquece con costumbres, música, sabores e imágenes del inmigrante. Decidí vivir este proceso con nostalgia, pero dejando atrás la melancolía que demoraba mi avance y me estancaba en el recuerdo. Resolví vivir la alegría del encuentro con mi nueva tierra, amarla, respetarla y luchar por ella. Porque el exilio no me...


























































