Viaje de ida y vuelta

«Es increíble cuando me paro a pensar y me acuerdo de que cuando tenía diez u once años esperaba en el palco del Camp Nou la salida de los jugadores después del partido. Eran mis ídolos. Salía Figo, Luis Enrique, Pep, etc., y tenía la sensación de que eran intocables. Los veía pasar y no me atrevía a decirles nada. En cambio, ahora me doy cuenta de que estoy en su lugar y que todos los jugadores que los niños idolatran son mis compañeros de vestuario y mis amigos. Cuando era un niño, formar parte de aquel vestuario era un sueño, que ahora, años más tarde, se ha hecho...


























































