Educar sin manipular

Vivimos en unos tiempos que podríamos calificar de apasionantes y, a la vez, preocupantes. Los avances científico-tecnológicos corren a la par con la inseguridad interior, falta de alegría y pérdida de la propia identidad en muchas personas e instituciones. Hoy se habla por doquier de los progresos que se producen a todos los niveles y en todos los campos de la vida humana; y pretenden conjugarse con las ideologías predominantes que nos envuelven: relativismo, hedonismo, generismo... Sin embargo, la paz interior sigue siendo una asignatura pendiente. ¿Qué está pasando? ¿Por qué se...
